Las redes sociales han popularizado una serie de “bebidas nocturnas” que prometen reducir el cortisol y mejorar el descanso. Sin embargo, no todas cumplen lo que prometen. De acuerdo con la nutricionista integrativa y especialista en medicina tradicional china Estefanía Mata de las Heras, la relación entre descanso y estas bebidas es más compleja de lo que parece: lo que realmente favorece el sueño es una buena digestión.
Según explica, muchas de las mezclas virales pueden resultar contraproducentes por la noche. Por ejemplo, el agua con limón, aunque suele asociarse con beneficios digestivos, puede irritar el sistema digestivo antes de dormir. Algo similar ocurre con preparaciones como la “leche dorada” con cúrcuma o canela, ya que su efecto termogénico puede activar el organismo en lugar de relajarlo.
Tampoco recomienda algunas bebidas vegetales, como las de soja, si generan gases o digestiones pesadas, ni las infusiones con cáscaras de cítricos no ecológicos, debido a la posible presencia de pesticidas. El cacao, por su parte, puede resultar estimulante en personas sensibles, mientras que ciertas formas de magnesio, como el citrato o el carbonato, pueden tener efectos laxantes e impredecibles durante la noche.
Frente a estas opciones, la experta sugiere alternativas más suaves y compatibles con el descanso. Entre ellas destaca la manzanilla, una infusión clásica que puede combinarse con hierbabuena para potenciar su efecto digestivo. También recomienda la melisa —conocida como toronjil— por su capacidad para relajar el sistema digestivo, así como la lavanda, ampliamente validada por sus propiedades calmantes.
Otras opciones incluyen infusiones de valeriana o pasiflora, especialmente cuando se combinan con lavanda para un efecto más profundo. Incluso una bebida caliente de almendra puede resultar beneficiosa, siempre que no cause molestias digestivas.
Más allá de ingredientes específicos, la especialista subraya que el efecto relajante también depende de factores sensoriales: una bebida caliente, con aroma agradable y que resulte reconfortante puede contribuir al descanso. En este sentido, combinaciones como melisa con hierbabuena y naranja ecológica, o lavanda con un toque cítrico, pueden generar una sensación de bienestar que favorece el sueño.
En última instancia, no existe una fórmula universal. Cada organismo responde de manera distinta, por lo que la elección de estas bebidas debe adaptarse a las necesidades individuales. Lo que sí parece claro es que, más que buscar soluciones milagro en tendencias virales, el descanso comienza por escuchar al cuerpo y cuidar la digestión.















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