México Legislativo

Lo importante del Congreso

Modelo Parlamento Universitario acerca a jóvenes al Congreso mexicano

 

Por Bruno Cortés

 

En la Cámara de Diputados no todo son debates formales entre partidos. También hay espacio para que nuevas generaciones se asomen a cómo se toman las decisiones que afectan al país. Ese fue el caso del Modelo Parlamento Universitario organizado junto con la Universidad Popular de la Chontalpa, una especie de simulador político donde estudiantes se ponen en los zapatos de legisladores.

La idea, impulsada desde la Junta de Coordinación Política, es sencilla pero poderosa: que las y los jóvenes entiendan desde dentro cómo funciona el Congreso. No solo escuchar discursos, sino vivir el proceso de hacer leyes, debatir, negociar y votar.

Durante el ejercicio, legisladores insistieron en un mensaje que se repite cada vez más en la política pública: la juventud no es el futuro, es el presente. En términos prácticos, esto significa que hay una intención —al menos en el discurso— de abrir más espacios para que participen en decisiones que impactan su vida diaria, desde educación hasta empleo.

Uno de los puntos clave que se puso sobre la mesa es que la política no es algo lejano o exclusivo de unos cuantos. Se construye dialogando, entendiendo problemas reales y proponiendo soluciones. Y ahí es donde este tipo de ejercicios buscan hacer la diferencia: sembrar la idea de que involucrarse sí puede traducirse en cambios concretos.

También se destacó algo que suele pasarse por alto: el servicio público es un proceso de aprendizaje constante. No se trata solo de llegar a un cargo, sino de formarse, entender leyes y asumir responsabilidades frente a la gente. En ese sentido, el Parlamento Universitario funciona como una primera aproximación a ese mundo.

Otro aspecto relevante es cómo se explicó el papel de la ley. Para quienes no están metidos en estos temas, puede sonar abstracto, pero aquí se aterrizó de forma clara: la ley es básicamente el manual que define qué puede y qué no puede hacer el gobierno, y cómo se resuelven conflictos en la sociedad. Es, en pocas palabras, el producto final de la política.

El ejercicio no se quedó en teoría. Las y los estudiantes organizaron su propia Mesa Directiva, formaron comisiones y comenzaron a trabajar como si estuvieran en una sesión real. Incluso se prevé que presenten y discutan dictámenes, replicando el trabajo legislativo completo.

En el fondo, este tipo de iniciativas forman parte de una política más amplia: acercar las instituciones a la ciudadanía y, en este caso, a los jóvenes. Porque si algo queda claro es que entender cómo funciona el poder también es una forma de ejercerlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *